Los tres jinetes del tiempo perdido

El coche, el móvil e Internet. Los tres elementos básicos que junto al trabajo aglutinan la mayor parte de nuestro tiempo perdido. No sólo porque abusan de nuestro asueto cuando funcionan medianamente bien, sino por la pesadilla que supone su mantenimiento. En caso de rotura, la reparación será relatada como un viaje emprendido hacia quién sabe donde: un personaje de Celine a la selva sudamericana…Uno de Conrad a la selva del Congo…Uno de Asimov a las tripas de un robot…Uno de Kafka hacia el absurdo…Y muchos otros autores.

Para que un coche aparque en Madrid una mariposa tiene que cagar en Acapulco. Así, confiando en la teoría del kaos y tal, y un poco rezando al Papa, se encuentra a las horas una zona de aparcamiento gratuito. Si por falta de espacio en Madrid proliferan los jardines verticales-como el del Caixaforum- no entiendo por qué los parkings siguen siendo horizontales o subterraneos. Los yankis nos enseñaron que lo mejor para hacer películas policíacas es un parking de catorce pisos. Después hay que pasar la ITV, mirar el aceite, llenarle el estómago de gasolina, cambiarle la batería y la cubertería… Menudo trasto. Nos hace perder el precioso tiempo que podríamos utilizar para gastarnos el dinero en otra cosa .

El móvil e internet comparten el engendro más mentiroso que haya creado nunca el ser humano: una operadora de telefonía. En ocasiones me gustaría ser un «Nexus 6», y como si se tratara de la «Tyrell Corporation», «ChupaFone» en este caso, llegar a lo más alto de las oficinas para decirle al dueño gafotas: «Papá», y hundirle los ojos en las cuencas con mis dedos anulares. Las operadoras de telefonía, en general todas, comparten el afán de querer hacer perder el tiempo a todo el mundo. «No, para nada, no le estamos robando y se lo vamos a demostrar volviéndole loco»-parecen decirse esta amalgama de empresas que no veo sean recriminados por sus actitudes criminales-.

Si las cosas marchan bien con tu operadora no hagas nada. En tal caso podrás seguir perdiendo tu tiempo trivialmente en conversaciones y mensajitos chorras, con tu teléfono o tu smartphone o el zapatófono que utilices.

3 opiniones en “Los tres jinetes del tiempo perdido”

  1. No te lo creerás, pero el otro día pensaba precisamente en eso, aunque sólo en la vertiente de Internet. En que en ese tiempo en el que no haces nada realmente útil puedes pasear con tu perro, pintar tu casa, echar un polvo, llamar a un amig@, leer, bailar, tripular una aeronave… Pero luego volví a caer.

    Mks.

  2. Cierto Awake, hay una angustia temporal por negarme a hacer lo que podría y discurrir en cambio por el sendero de lo «inútil». El vagabundeo es esencial.
    Hay culturas, Nago, en las que olvidar conectarse equivale a no asistir a la misa del domingo. Reza tres pc,s, cuatro ifons…¿tienes capacidad en teras para soportarlo?

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

REVOULOIR

El blog de Juan José Aparicio

Tejiendo el mundo

Tantas cosas por contar y tan solo una vida para hacerlo

A %d blogueros les gusta esto: