Cuéntame

Entre 2008 y 2010, dicen, de España han salido unas 110.000 personas a buscarse la vida en el extranjero, una cifra que prácticamente duplica el índice de emigración del bienio anterior. Al no existir datos ni seguimientos en muchos campos, se intuye que estas cifras pudieran ser superiores.

Desde 1960 hasta 1975 del siglo pasado, tasan en 1,2 millones los españoles que se mudaron a tierras más frías del norte de Europa, sobre todo a Alemania, Francia y Suiza. En 1975 se produjo la crisis del petróleo, que afectó a los sectores menos cualificados en los cuales trabajaban la mayoría. La decisión mayoritaria fue volverse.

Ahora viene Merkel pidiendo 80.000 españoles, especializados sobre todo, para sectores como la sanidad o la ingenieria , de una Alemania más envejecida que España, pero cuya economía crece más. Y volveremos para allá, como en los años 60, pero más altos que Alfredo Landa; ahora la película se titularía: «Vente pa Alemania Gasol».

En España no se puede fumar en lugares públicos. Es algo que suelo señalar incisivamente aquí. Debido a ello, a los abusivos precios de las bebidas que seguirán creciendo, y a que nos gusta beber y fumar al mismo tiempo: «nos han vendido un pack»- como dice mi amigo Iván Reguera-, nos retrotraigamos al pasado y, como en Alemania o Francia, hagamos nuestras fiestas y reuniones en casas privadas. «Los güateques», de nuevo, como en los sesenta. Otra vez los jodidos sesenta.

Pero estos sesenta serán distintos: ni «flower power» ni «haz el amor y no la guerra»; ni los Beatles ni Frank Sinatra, sino Hip Hor y Sidonie, ¡que juerga!. Lo emigrantes no le cantarán a su terruño desde Berlín como Valderrama entonces, y se negarán a tomar las cañas calientes (que es lo único que echan de menos los emigrantes de «Españoles por el mundo»). No habrá revueltas estudiantiles, ni mayos ni junios ni agostos del 68. Jean Paul Sartre será sustituido por un tipo igual de feo, que en vez de filósofo será contertulio de televisión; no habrá suecas, porque ya no las hacen igual, ahora las suecas son bajitas y no tienen tetas.

Y, en fin, todo el mundo entiende que no será época de cambios, sino de un convencional pragmatismo por conservar lo poco que queda.

5 opiniones en “Cuéntame”

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

REVOULOIR

El blog de Juan José Aparicio

Tejiendo el mundo

Tantas cosas por contar y tan solo una vida para hacerlo

A %d blogueros les gusta esto: